Cómo ser un capellán

¿Sientes que tienes la vocación de ayudar a otras personas como capellán? Los capellanes son guías espirituales para las personas que pasan por una etapa difícil. Por ejemplo, los hospitales, las cárceles y las bases militares suelen tener capellanes a la disposición de las personas que necesitan un apoyo religioso. Esta profesión es admirable y si sientes que tienes esa vocación, necesitarás obtener una certificación adecuada con una junta de certificación reconocida nacionalmente. Empieza a leer el paso 1 para aprender cómo volverte un capellán.

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 LA CAPELLANIA ES UN VOLUNTARIADO.

 

El voluntariado es un signo de elevación de la conciencia solidaria de la humanidad en el momento actual de crisis que vive el mundo contemporaneo. El "voluntariado cristiano" del cual son parte los capellanes por eleccion propia, implica la dedicacióon de su tiempo a la acción solidaria y altruista sin recibir remuneracion por ello, pretendiendo recuperar el valor de la comunidad, como núcleo de la sociedad humana. Los Capellanes prestan un servicio voluntario y su única y mayor remuneracion son las bendiciones de Jehová.

 

El Capellán: San Martín de Tours

(De donde viene el término Capellán)

Recibió su educación en Pavia, ingresó con 15 años en la guardia imperial romana, en la que sirvió hasta el año 356, primero en Francia y luego en la Galia.

 

La leyenda más famosa en torno a su vida sucedería en el invierno de 337, cuando estando Martín en Amiens encuentra cerca de la puerta de la ciudad un mendigo tiritando de frío, a quien da la mitad de su capa (capellán), pues la otra mitad pertenece al ejército romano en que sirve. En la noche siguiente, Cristo se le aparece vestido con la media capa para agradecerle su gesto.

 

Martín decide entonces dejar el ejército romano y convertirse, lo cual no puede hacer hasta pasado un tiempo, al negarle su licencia el mperador.

 

En el año 370 es nombrado Obispo de Tours. Su vida pastoral se caracterizó por la evangelización y la lucha contra las costumbres paganas.  Fallece en Candes en el año 397.

 

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5. Cómo Ser un capellan

1 Debes entender lo que significa trabajar como capellán. Los grupos religiosos contratan u ordenan capellanes para atender las necesidades de otras personas en una variedad de situaciones. Los capellanes suelen trabajar en hospitales, asilos de ancianos, bases militares y en cárceles. Como capellán, tú tendrás que relacionarte con la gente que necesita un guía, además de dar consejos y consuelo a aquellos que están enfermos, confinados a una casa o lejos de su país de origen. Dependiendo de la organización donde estés empleado, tendrás que realizar las tareas siguientes:

* Visitar gente de tu congregación u organización en el hospital, en su casa o programar un horario de oficina para atender a la gente que venga a visitarte

* Escuchar a las personas que necesitan apoyo espiritual y rezar con ellas

* Organizar servicios religiosos o sesiones de oración

* Ofrecer terapia a los que lo necesiten

* Llevar funerales a cabo

 

 

 

2  Ten la mente abierta y mucha empatía. Un capellán debe tener mucha empatía y ser lo suficientemente abierto como para relacionarse con la gente que tiene diversos antecedentes. [1] Como capellán, estarás en una posición de autoridad para ayudar a la gente que más lo necesita, ya sea que padecen de una enfermedad terminal o se encuentran en un lugar lejos de su hogar y familia. El requisito más importante para esta clase de trabajo es que puedas relacionarte con gente de todo tipo.

Los capellanes que trabajan en hospitales y bases militares interactúan con gente de una variedad de religiones. Incluso hay gente que busca consejo que no es religiosa. Para ser un buen capellán, debes tener la mente abierta y aceptar a todo tipo de personas, especialmente si su religión es diferente a la tuya.

Incluso si eres parte de una congregación específica, necesitas aprender a trabajar con gente distinta. Por ejemplo, tal vez tengas que atender a una persona que ha tomado decisiones que van en contra de tu religión. Poder poner tus opiniones personales a un lado para ayudar a una persona es muy importante, sin importar con quién estés trabajando.

 

 

3  Debes poder ayudar a la gente extraña con sus necesidades espirituales. Sin importar dónde trabajes como capellán, conocerás gente nueva de manera regular. Es posible que te encuentres con estas personas solo una o dos veces en tu vida, así que tienes que saber ayudarlas, inspirarlas y motivarlas incluso si recién las has conocido. Tu objetivo principal será formar lazos fuertes con la gente para apoyarlos en sus momentos más difíciles.[2] Es necesaria una persona especial para forjar este tipo de relaciones rápidamente.

 

 

 

4  Sé confiable y siempre mantén la confidencialidad con tus clientes. Una de las tareas más importantes que debes cumplir como capellán es dar terapia a aquellos que tienen problemas y que necesitan de un guía espiritual. Cuando una persona vaya a pedirte ayuda, compartirá detalles personales de su vida, esperando que todo sea confidencial. Igual que un psiquiatra o un psicoterapeuta mantienen la confidencialidad con sus pacientes, tú tienes que hacer lo mismo. Un capellán que no es confiable pronto perderá la habilidad de realizar su trabajo efectivamente.

 

 

 

5  Debes estar dispuesto a ayudar a toda hora. La gente puede sufrir de una crisis espiritual en cualquier momento del día, incluso en la madrugada. Dependiendo de dónde trabajes, como si fueras un doctor de turno, es posible que tengas que dejar de hacer ciertas cosas o levantarte en la madrugada para ayudar a una persona que te necesita. Para muchas personas es difícil ser tan altruista; es un trabajo que cansa y puede causar un impacto negativo en sus vidas. Este tipo de generosidad hace especiales a muchos capellanes.

Sin embargo, es importante que pongas límites para proteger tu vida personal. Por ejemplo, puedes evitar dar tu información personal a otras personas. Dependiendo de dónde trabajes, tal vez existan otras restricciones.

 

 

 

 

6  Sé fuerte espiritualmente. Cuando una persona tiene que atender a otras todo el día, esto generalmente tiende a afectar su ánimo. Como capellán, también debes ayudarte a ti mismo y evitar deteriorarte espiritualmente. Para volverte un capellán que puede marcar la diferencia, es esencial que seas firme con tus creencias y aprendas a manejar el estrés que causa el apoyar a otras personas.

 

 

 

 

 

4. Cómo empezar un ministerio de capellanía civil

Cómo empezar un ministerio de capellanía civil

 

El ministerio de la capellanía es un llamamiento antiguo y noble dentro de la iglesia. El ministerio del capellán es compartir y ofrecer el amor de Dios a todos aquellos que se encuentren en necesidad. Los capellanes son hombres y mujeres que aceptan el compromiso de ser instrumentos de Dios en su proceso de restaurar la salud mental, física, social y espiritual de la humanidad - especialmente de los más necesitados.

 

 

 

 

La capellanía tiene su origen en la persona de San Martín de Tour, quien nació en 316 d. c. en lo que es hoy día Hungría. El joven pagano, a los 16 años se enlistó en el ejército romano donde se destacó como soldado y oficial. A los 21 años, él con la tropa que comandaba, fue enviado a la región de Francia. Una noche de mucho frío se encontró con un mendigo que rogaba sin éxito a todos que le ayudaran. Martín no traía nada que darle a este hombre, ya que, lo único que traía era su capa. De buen corazón, partió su capa en dos, y dio la mitad al mendigo. Esa misma noche soñó que el mendigo era en verdad Jesucristo, y esa visión fue el motivo por lo cual se convirtió al cristianismo y fue bautizado. Después, al compartir su testimonio a otros, muchas personas aceptaron el cristianismo.

 

Del recuerdo de la capa compartida viene la palabra "capellán". Un capellán es una persona que ha aceptado el llamamiento del Señor Jesucristo de servir a la humanidad en el espíritu expresado por Lucas 4:18 -19 que dice: "El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor."

 

Hoy día, el término capellán hace referencia a aquellos ministros que ejercen su labor pastoral en instituciones públicas y privadas representando no a una iglesia en particular, sino al creador y sustentador de este universo. El capellán es el miembro del clero que no espera que la gente le venga a la iglesia con sus necesidades, sino sale a buscar a los necesitados en donde estén. La bendita presencia de los capellanes se hace notoria tradicionalmente en asilos, cárceles, hospitales, e instalaciones militares. Pero su socorro y consejo espiritual se extiende a las universidades, agencias públicas como el cuerpo de bomberos y policías, clubs cívicas, instituciones benéficas, y en los barrios bajos y la calle misma.

 

Las funciones del capellán son varias dependiendo de las necesidades que las personas presentan y las instituciones en que trabaja. Pero siempre es un representante de Dios, un pastor espiritual, y un consejero.

 

Como "representante de Dios," lleva ante el Señor las necesidades de su pueblo. El capellán es atento a oír las penas y temores de la gente: comparte sus alegrías y esperanzas y los levanta después de los fracasos. Por su interés personal, su disposición de compartir con la gente en lo bueno y en lo malo, y por el socorro que les da, la gente siente el amor de Dios.

 

Como "pastor espiritual," él le recuerda a la gente que solamente hay vida en Jesucristo y que nuestra vida solamente tiene sentido en él. El capellán le recuerda a la gente de la importancia de seguir los principios de vida establecidos por Dios. Su presencia bendice a la gente y les da fortaleza a seguir adelante un día a la vez, manteniendo la vista en Cristo.

 

Como "consejero cristiano," el capellán ayuda a la gente utilizar sus recursos espirituales, y de tomar decisiones de acuerdo con la voluntad de Dios. Oye a la gente y les comparte sabiduría. Les da calma espiritual y tranquilidad mental para que puedan salir de sus problemas.

 

Al empezar su ministerio, se tiene que buscar la dirección de Dios en cuanto al tipo de institución en que desea ministrar. Dependemos de Dios para abrir las puertas a estas instituciones y tocar los corazones de las personas que los administran. Es de suma importancia conseguir permiso para entrar y luego hay que seguir las reglas de la institución al pie de la letra.

 

El ejemplo clásico de tener que seguir la política de una institución, son las reglas de las cárceles que gobiernan tanto a los presos como a los visitantes. Yo he podido entrar a hablar con los presos con mucha libertad en algunas cárceles de América Latina, pero en los cárceles de los EEUU se tiene que conseguir permiso para poder entrar con los presos y tener servicios o estudios bíblicos. Hasta se pide un reporte criminal de la persona que solicita el permiso, y si es aprobado tiene que pasar por un entrenamiento en donde le informen, más bien le advierten de lo que se permite y no se permite hacer adentro de la cárcel. Hay reglas limitando lo que se puede llevar adentro o fuera de la cárcel. Le advierten al capellán a no prestarse a las trampas de los presos de sacarle dinero ni de pasar mensajes. Es bueno tener un corazón grande, pero este no es un trabajo para débiles de carácter, y siempre hay que seguir las reglas.

 

El caso de la cárcel también puede ser un ejemplo de como el capellán puede inventar su trabajo. Tengo un amigo que fue negado la entrada a la cárcel. Se ha optado por pararse fuera de la cárcel, repartiendo folletos y hablando con los familiares de los presos, que también tienen necesidades grandes. Con una invitación de parte del preso o sus familiares, el puede visitarlos como visitante regular y comunicarse con ellos por correo, y aveces hasta por teléfono. Después de todo, el es un capellán de cárcel.

 

También va a ver pólizas que seguir en los asilos de ancianos, hospitales y orfanatos. Tome el tiempo de conocer a los administradores. Pregúnteles cuales son las necesidades de la institución y como usted puede ayudar. Trabaje dentro del sistema. Si usted promete venir cada semana en un día y una hora fija, cumpla con su palabra. Al ver su sinceridad y fidelidad, y el bien que usted hace por la gente, más confianza le tendrán y más oportunidades le serán dadas. Siempre ministre a las necesidades de toda la gente sin tomar en cuenta su religión.

 

El capellán puede utilizar los servicios sociales ya existentes en su comunidad. Quizá usted no tiene los recursos para ayudar, pero si puede informar y llevar a la gente a donde si se puede conseguir ayuda. Mucha gente pobre e ignorante no sabe que hay agencias que los puede ayudar en sus problemas de drogadicción, de salud, o legales, etc. El capellán puede servir de intermediario y a la vez dar un testimonio de Dios. Esté seguro de que está recomendando a la gente a un buen lugar. De igual manera establezca una relación con la gente que maneja estas agencias para que tomen en cuenta a las personas que usted recomienda. Por lo general los trabajadores sociales tienen muy buen corazón, pero como todos trabajan con recursos limitados.

 

Quizá llegará el día que Dios engrandezca su ministerio y visión, y usted puede establecer una institución benéfica. Cuando Dios está en ello, lo poco es mucho. En cuanto a recoger fondos para financiar un ministerio, alguien me dijo una vez que él que pidiera más, recibirá más. Al oírlo no me gustó porque me pareció oportunista, sin embargo es cierto. Pídeles a todos, o sea ofrézcales a todos la oportunidad de hacer el bien, no importa la religión. También comparta su visión y necesidades con los políticos y gente de sociedad. Dios puede mover el corazón de todos.

 

Las mujeres que se dedican a la capellanía se pueden dedicar a un área de gran necesidad, que es la protección de mujeres sufriendo de abuso sexual y la violencia doméstica. Estas mujeres necesitan consejería cristiana, asesoramiento legal, y un refugio en donde pueden esconderse con sus hijos de sus esposos o compañeros violentos. Refugios de este tipo, igual que clínicas de recuperación de adicciones, merecen el apoyo económico de la comunidad.

 

Si usted tiene buenos recuerdos de la universidad, considere un ministerio entre estudiantes. Usted puede conseguir recursos de organizaciones como los Navegantes o la Cruzada Estudiantil y Profesional. Quizá le inviten a trabajar con ellos. Si le encantan los niños y jóvenes considere trabajar con clubs bíblicos para niños en hogares. Esto también le dará oportunidad de dar clases de como ser buenos padres o de alfabetización de adultos. Investigue las publicaciones de Pro-evangelización de Niños.

 

Si usted es miembro o tiene contacto con el cuerpo de bomberos o policías, ofrezca ser su capellán. Así usted podrá aconsejar a los oficiales y sus familias en tiempos de crisis, visitar y orar por oficiales enfermos o lastimados. Acompañarlos a hacer notificaciones de muerte, asistir en incidentes de suicidio, proveer por las necesidades espirituales de los presos y ayudar a la gente desamparada y víctimas de fuego o crímenes. También tendrá la oportunidad de orar en ceremonias especiales de premiación, graduaciones y dedicaciones de edificios.

 

El capellán de hospital puede orar con los enfermos y avisar a su ministro o familiares de su condición. También puede ministrar a los familiares del enfermo en la sala de espera. Después puede visitar a los enfermos en casa, animándoles en su recuperación y presentándoles el plan de salvación. El capellán de asilos de ancianos puede dar compañerismo y organizar programas religiosos o musicales para personas que no pueden salir mucho y aveces están sin visitas familiares. Oí el testimonio de un capellán que cortaba el pelo y las uñas de los residentes, porque las enfermeras no tenían tiempo. Ser capellán no es un trabajo de "glamour." Recuerden que Jesús también lavó los pies de sus discípulos.

 

Usted conocerá mejor las necesidades de su pueblo. Quizá Dios le está llamando a ser capellán para suplir estas necesidades. Si es así, su recompensa será grande, como fue prometido en la Palabra de Dios. "Entonces, el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo y me visitasteis; en la cárcel, y viniste a mi. Entonces los justos responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mi lo hicisteis." Mateo 25:34-40.

 

Que Dios le bendiga en su nuevo ministerio de capellanía.

 

por el Reverendo Gilberto Abels

 

 

 

 

 

3. EL CAPELLÁN COMO SIERVO DEL SEÑOR, UN PASTOR ESPIRITUAL… UN CONSEJERO

El término capellán hace referencia a aquellos ministros evangélicos que ejercen la labor pastoral en instituciones públicas y privadas; representando, no a una iglesia en particular, sino ha al creador y sustentador de todo el universo.

 

Es un hijo de Dios que no espera para la gente que venga a la iglesia con sus necesidades, si no sale a buscar a los necesitados donde quiera que estén.

 

 

 

 

¿Dónde están los necesitados? En asilos, en las cárceles, en los hospitales en la policía, en las instalaciones militares (ordinariato militar), en las diferentes oficinas gubernamentales, ¿adónde más se están? En las instituciones educativas, en los clubes cívicos, en las instituciones benéficas, en las diferentes colonias y barrios bajos de la ciudad, en las diferentes carreteras y calles del país, y en cualquier vivienda donde esté una persona necesitando el auxilio espiritual.

 

Como siervo del Señor, el capellán desempeñar la función de representante de Dios en el momento que este ante una persona necesitada del amor Fileo convirtiéndose en un pastor y consejero espiritual.

 

“pastor espiritual” = es el capellán en función pastoral, recuerda a la gente que solamente hay vida en Jesucristo, que nuestra vida tiene sentido solamente cuando tenemos a Cristo morando  en nuestros corazones. También la recuerda la gente de la importancia de seguir los principios de vida establecidos por Dios. Su presenciar bendice a la gente y les da fortaleza para seguir adelante con entrega, con la mirada puesta en las cosas de arriba donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.

 

“Consejero espiritual” = el Capellán ayuda a la gente a utilizar sus recursos espirituales, les enseña a tomar decisiones bajo la voluntad de Dios. También oye a la gente y les comparte la sabiduría de lo alto. Les da consejos, tan especiales que la gente entra un estado de calma y tranquilidad mental; la gente reflexiona, analiza, piensa; luego comienzan a encontrar la salida a sus problemas.

 

Toda acción del capellán debe iniciar buscando la dirección de Dios para que se abran las puertas a la consejería. Dependemos de Dios para que las puertas de cualquier oficina, o institución, se abrán y así poder tocar los corazones de las personas que administran dichas instituciones. Es de suma importancia, que al conseguir los permisos para operar dentro de cualquier institución, hay que seguir las reglas al pie de la letra de la letra; de esta manera nuestro testimonio se mantendrá íntegro y puro ante Dios y ante los hombres.

 

 

 

 

 

 

2. Qué implica la Capellania

“EL ESPÍRITU DEL SEÑOR ESTÁ SOBRE MÍ, PORQUE ME HA UNGIDO PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO A LOS POBRES, ME HA ENVIADO PARA  PROCLAMAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS, Y LA RECUPERACIÓN DE LA VISTA A LOS CIEGOS; PARA PONER EN LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS; PARA PROCLAMAR EL AÑO FAVORABLE DEL SEÑOR”

Lucas 4:18-19.

 

 

 

Partimos de este pasaje, tomando a nuestro Señor Jesucristo, como el ejemplo y principal motivador de la labor que hoy se convierte en capellanía, servir a la humanidad.

 

La capellanía implica:

 

1. Anunciar el evangelio a los          pobres

 

2. Proclamar libertad a los               cautivos

 

3. Recuperar la vista a los                ciegos

 

4. Poner en libertad a los                  oprimidos

 

5. Proclamar una gran fiesta del   año agradable

 

ANUNCIAR EL EVANGELIO

 

 El evangelio es Buenas Nuevas, buenas noticias, como todo creyente, el capellán evangélico es su deber hablar del tema de la salvación a todo aquel que demande de razón. Cuando una persona no conoce a Dios, no ha aceptado a Jesucristo. El capellán tiene la oportunidad de confrontarlos con la Palabra, al darse cuenta que no es hijo de Dios, su labor se transforma de capellán a evangelista, para luego poder ejercer la capellanía pastoral (consejería espiritual).

 

Cuando la Biblia dice: ” a los pobres” principalmente se refiere a los pobres en espíritu, es decir, a lo que no tienen el Espíritu Santo. El espíritu de Dios no mora en sus corazones, por lo que es necesario ayudarles a tener ese encuentro personal con Cristo.

 

PROCLAMA LIBERTAD

 

 ¿Cómo se consigue la libertad de una persona cautiva? Este término se toma de la figura penitenciaria, el que está en la cárcel. Pero el sentido sencillo de la interpretación bíblica se refiere a los cautivos del pecado, atrapados en alguna evidencia pecaminosa. La tarea del capellán es sacarlo de esa cárcel espiritual del pecado, a una persona entregada al Señor, apartada de toda especie de mal, útil a la sociedad.

 

RECUPERAR LA VISTA

 

Dar la vista los ciegos fue un trabajo exitoso que realizó el maestro nuestro Señor Jesucristo, y lo sigue haciendo. El trabajo material del capellán consiste en hacer ver al aconsejado el error por el que ha venido caminando (como ciego); enderezar sus pasos a través de la consejería espiritual (hacerlo volverá al camino correcto) con el propósito que ponga en evidencia su triste realidad y entre al camino correcto de la vida cristiana. Si es creyente, hacerlo reflexionar a experimentar un cambio de estilo de vida; si no es creyente, hacerlo ver la gravedad del pecado, sus consecuencias y su triste final. ¿Cuál es la meta) entregará al Señor un creyente de convicciones firmes, entregar un buen ciudadano a la sociedad.

 

PONER EN LIBERTAD

 

Los oprimidos ¿Quiénes son) lo que están luchando por respirar (opresión del pecho); que están siendo tratados con excesivo rigor o angustiados por fuentes externas, a los que les han provocado un sentimiento de molestia o angustia. ¿Cómo hacer capellanía con ellos? Hay que ponerlos en libertad; hay que ayudarles a salir de la congoja, de la opresión. El capellán les enseña a manejar los problemas con tranquilidad, con paciencia, con amor, a fin de que aprendan a resolver sus problemas viviendo los frutos del Espíritu que el apóstol Pablo le entregara en su carta a los Gálatas (5:22-23). Entonces serán verdaderamente libres.

 

PROCLAMAR UNA GRAN FIESTA

 

Parece sugerir el año del jubileo, el año sabático número 50, cuando las deudas se perdonaban y se daba libertad a los esclavos (Lev. 25:8-17). El Señor Jesucristo hace uso de esta imagen para referirse a la nueva era de salvación.

 

El capellán evangélico entregado al servicio de la obra del Señor, debe llevar mental y espiritualmente a su aconsejado, a una fiesta en la que un día célebre con su familia su libertad total, absoluta. Cuando sea presentado a la sociedad como una persona restaurada, regenerada dispuesto a servir a los demás; donde comparta la alegría de haber salido del fracaso a la victoria que sólo se obtienen por medio del Señor Jesucristo. El triunfo y la medalla más grande que el capellán reciba será ver a su aconsejado libre de todo cautiverio espiritual, mirando las cosas desde el punto de vista divino y libre de toda opresión demoníaca; una persona restauradas preparada para toda buena obra.

 

 

 

 

 

1. Quienes sómos los capellanes

ALBORIS HISTÓRICO DE LA CAPELLANÍA

 

¿Donde tiene su origen en la capellanía? En la persona de __Martín de Tour quien nació en el año _316____d.C. En lo que hoy en día es  Hungría. A los 16 años se enlistó en el ejército romano donde se destacó como soldado y oficial. A los _24___ años Martin con la tropa que comandaba, fue enviado a la región de Francia. Una noche de mucho frío se encontró con un mendigo que rogaba a todos sin éxito que le ayudarán.

 

¿Qué hizo Martín? No traía nada que darle a este mendigo, pero traía puesta su capa, de buen corazón partió su capa en dos y dio la mitad al mendigo. Esa misma noche tuvo un sueño, soñó que el mendigo era el Señor Jesucristo, ese sueño fue el motivo por el cual se convirtió al cristianismo y luego fue bautizado. Compartió su testimonio a otros, y muchas personas aceptaron el cristianismo.

 

 

 

 REFERENCIA SECULAR AL TÉRMINO CAPELLÁN

 

Capellán, es una persona que acepta el reto, que ejerce sus funciones en una institución, sea seglar, religiosa, castrense o en una casa particular. (Parafraseado del Diccionario Enciclopédico Larousse 2007: capellán: adjetivo sustantivo masculino y femenino. Laico. Persona que no es eclesiástico ni religioso).

 

El término capellán, nace de la palabra ” capa” la capa que utilizó Martín de Tour.

 

En el idioma francés se usa el nombre capella de donde se castellaniza a Capilla. La persona que ejerce la labor pastoral en la capilla que sale a realizar su trabajo pastoral con personas que están pasando situaciones parecidas a las del mendigo que recibió la mitad de la capa de Martín, se convierte en capellán.

 

Capellán es aquella persona que acepta el llamado de servir a la humanidad; no importa la hora, el tiempo, el lugar, la condición estamentaria (grupo social integrado por personas que tienen una misma situación jurídica, que gozan de los mismos privilegios, el estatuto económico, su religión, etc). Los capellanes los hay en todas las ramas religiosas para atender su grupo estamentario.

 

C.   REFERENCIA BÍBLICA DEL USO DE LA CAPELLANÍA

 

Lucas hace referencia al Señor Jesucristo cuando principia a su ministerio discipular de Nazaret. Al entrar en la sinagoga se le dio la oportunidad de llevar la lectura bíblica, de dieron el libro del profeta Isaías y leyó el pasaje del capítulo 61:1-2 que concuerda con Lucas 4:18-19.

 

“EL ESPÍRITU DEL SEÑOR ESTÁ SOBRE MÍ, PORQUE ME HA UNGIDO PARA ANUNCIAR EL EVANGELIO A LOS POBRES, ME HA ENVIADO PARA  PROCLAMAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS, Y LA RECUPERACIÓN DE LA VISTA A LOS CIEGOS; PARA PONER EN LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS; PARA PROCLAMAR EL AÑO FAVORABLE DEL SEÑOR”

 

 

 

 

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